
El argentino dialogó sobre su experiencia y desafíos en su rol de ayudante técnico de la Udeconce.
A sus 37 años, Héctor Raimundo Adomaitis Larrabure continúa ligado al fútbol. Actualmente es el ayudante técnico de Marcelo Barticcíotto en Universidad de Concepción, con quien compartió camarín en Colo-Colo.
En 1991 vistió los colores de Deportes Concepción. Con los lilas jugó la Copa Libertadores, llegando hasta segunda fase, donde quedaron eliminados a manos del América de Cali. Al año siguiente volvió a disputar el lomeo continental, pero ahora con los albos.
En 1993 partió al Santos Laguna mexicano. En tierras aztecas jugó además por el Cruz Azul y el Puebla, junto a los "laguneros" consiguió el primer título de la institución en 1996 (Torneo de invierno). En ese equipo también estaba Cristian Montecinos.
En cada partido del cuadro del Campanil se le ve observando el encuentro desde las casetas. "Lo que pasa es que tenemos una dificultad en el Estadio Municipal y en otros también. El problema es que las bancas están en los tiros de esquina, entonces cuando la jugada se desarrolla en el arco contrario te queda muy lejos y pierdes noción de la distancia. Desde arriba se ve mucho mejor y abajo no se consigue ver muchas cosas", explicó.
-Esta no es su primera vez en la zona…
-Antes estuve como jugador en 1991 participando en la Copa Libertadores junto a Deportes Concepción. Desde esa fecha hasta el día de hoy han pasado muchos años, la ciudad ha avanzado mucho más. Ahora conozco más Concepción que en esa época, porque en 1991 estuve apenas cuatro meses y medio.
-¿Cómo ha sido su experiencia en Universidad de Concepción?
-Me siento muy a gusto, porque desde el primer momento, cuando conversé con Marcelo (Barticciotto) y me invitó a participar en el equipo, le pregunté como era su forma de trabajo y me dio plena libertad para interrumpir un entrenamiento si tenía que corregir algo. Entonces eso hace que la convivencia sea mejor aún y además hay que sumarle que siempre se respeta el lugar que corresponde a cada uno, porque hoy en día el jefe es Marcelo.
-Los jugadores han señalado que este equipo está para ser campeón…
-Que manifiesten en el campo de juego si están o no para conseguir eso, pero me parece que hay que ir partido tras partido. Cada equipo rival es un escalón. Si estás pensando qué vas a hacer en mayo o junio te olvidas de lo que vas a hacer ahora. El equipo está en esa sintonía y se encuentra bien en ese sentido.
-¿Hay algún jugador que tenga características similares a las suyas?
-Algunas características similares las tenía Pablo González. Es un jugador que tiene mucho potencial, pero que lo tiene que desarrollar.
POR ANA NAVARRO
elsur.cl