
Jorge Pellicer aún no da vuelta la página de la ingrata experiencia que Universidad de Concepción sufrió en la capital, donde cuatro de sus jugadores y algunos miembros de su cuerpo técnico se intoxicaron. Sin embargo, aseguró que el percance no alterará el trabajo de los auricielos, quienes ya piensan en Rangers...
El entrenador estudiantil mostraba un semblante que transitaba entre la preocupación y la molestia. La inquietud iba de la mano de la recuperación de algunos de los principales referentes del equipo -Federico Elduayen, Fernando Solís, Mauricio Aros y Gabriel Vargas- quienes perdieron entre tres y cuatro kilos producto de la infección que contrajeron. Y la indignación estaba relacionada con el perjuicio que provocó la merma en la condición física de los futbolistas. Es decir, la pérdida de tres puntos que parecían asegurados.
"Espero los resultados de la investigación. Estos son factores externos que no sólo afectan a los directamente involucrados. En este caso, al tratarse de los principales referentes del equipo, se inseguriza a todo el plantel. Tampoco es que derribe el trabajo que veníamos realizando. Hemos consolidado un rendmiento y estamos bien posicionados en la tabla. Pero pudimos estar mejor. Y eso es lo que molesta", sostuvo el estratega.
El director técnico universitario no vaciló en catalogar la experiencia como "un pequeño infierno". Y para evitar nuevos inconvenientes, sugerirá mayor control en la manipulación de los alimentos que consume el equipo. "Ante Ovalle, por la final de la Copa Chile, Manuel Astorga se preocupó de eso. No se trata tampoco de vivir en la cocina del hotel, porque asumimos que cualquiera de ellos debe dar las garantías necesarias a una delegación de deportistas sanos", concluyó.
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